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“MI ORIGEN, NO DETERMINA MI PROPOSITO, NI MI DESTINO”

UNA INFANCIA DIFICIL

Hace unos días, pude escuchar una entrevista que le hizo una cadena de televisión, al famoso cantante cristiano, de origen colombiano, Alex Campos. Realmente fue impactante conocer su historia, su infancia y la difícil situación que le toco vivir a tan temprana edad.

Alex Campos, se ha desarrollado en el medio artístico como cantante y compositor, y ha cosechado éxito tras éxito con su música, que al escucharle, no hay duda que sale desde el corazón. Ha ganado tres premios GRAMMY, tiene millones de seguidores en YouTube, y es todo un referente para millones de jóvenes.

Pero su realidad no siempre fue esa.

Alex, creció en una familia disfuncional, es el mayor de cuatro hermanos; sufrió malos tratos de su padre, quien luego les abandonó, dejando a sus hijos y a su mujer a la intemperie emocional, económica y física. Al pequeño Alex, le toco trabajar duro en las calles para ayudar a su madre y que sus hermanitos pudiesen comer al menos pan duro, que era para lo único que alcanzaban a comprar con lo poco que conseguían. A los 12 años fue violado por un vendedor de la calle, quien también le maltrato duramente. (Datos recogidos de la entrevista de los Informantes)

Peor no le podía ir a este niño, con todos los golpes de la vida que ya experimentaba a tan corta edad. Todo parecía estar en contra, el viento soplaba en sentido contrario para él, y de repente lo envolvía ferozmente hasta dejarlo sin fuerzas, deambulaba con su madre y sus hermanitos menores cuando no podían ajustar para  la renta. El ambiente en que creció, perfectamente podría haberle invitado  a refugiarse en las drogas, pandillas, alcohol e incluso repetir los mismos patrones de maltrato de su padre.  Cualquiera hubiese pensado que el destino de este niño, era vivir en el desabrigo, desolación  emocional, y miseria económica.

Sin embargo, Alex Campos no permitió que sus circunstancias determinaran su futuro, decidió plantarle cara al victimismo y tomar acción pasando página para re-escribir su historia. Aferrado a su fe en Dios, y con la seguridad de que podía hacer algo en su presente ytransformar su futuro,

descubrió su talento y fue a por él; se formó, se dedicó a potenciar lo que sabía, y con la ayuda de Dios ha conseguido resultados extraordinarios.

NUESTRO ORIGEN

En realidad, cada uno de nosotros venimos de contextos y hogares tan diversos, con sus propias particularidades. Puede que muchos, incluyéndome; hayamos crecido en hogares desestructurados y disfuncionales, donde alguna vez nos dijeron que no llegaríamos a lograr nada, que eso que tanto soñábamos no era para nosotros; que no tuvimos el reforzamiento de nuestros padres o referentes importantes, tampoco gozamos  de las demostraciones de afecto que hubiésemos  querido, o simplemente nos dijeron  que  ese era nuestro destino y había que aceptarlo como tal.  

En el otro extremo, es muy probable que hayas crecido en un hogar estructurado, donde tus padres te sobreprotegieron, y aunque te sentiste cuidado, amado, y lleno de afecto;  también es verdad que  creciste con ciertas  inseguridades, porque jamás te dejaron  tomar riesgos, no te permitieron  equivocarte, o que te lastimaras; no te consentían hacer algo por ti mismo/a  o tomar tus propias decisiones, y por ende eso te ha limitado en tus relaciones sociales, laborales o de matrimonio.

O quizás, ni lo uno ni lo otro; creciste en un hogar funcional, con padres  que mantenían el equilibrio entre la disciplina y el amor, muestras de afecto, palabras de reforzamiento, que forjaron una buena estima en ti, respeto hacia ti mismo/a y seguridad personal. Sin embargo, en el camino te fuiste encontrando con personas (Tu cónyuge o esposo/a, un jefe, una amiga envidiosa, o alguien que tenía influencia en ti) cuya misión era minimizarte, desvalorizarte, ningunearte y hacerte sentir la misma pequeñez de él o ella, y caíste en su trampa.

Sea cual sea el contexto del que vengas, tu origen, tu situación, lo que te dijeron o no; quiero hacer una clasificación de tres actitudes que puedes elegir, sé que hay más, pero hoy te dejo estas dos que son fundamentales reconocerlas.

  1. ACTITUD VICTIMISTA.

¿Te imaginas que hubiese pasado si Alex hubiese pensado que, por tener esas circunstancias tan difíciles que le toco vivir, no podría llegar hacer nada en su vida? ¿Si se hubiese quedado en la queja por no tener esto o aquello? ¿Si  se hubiera dejado llevar por el rencor o resentimiento por el maltrato y  abandono de su padre? ¿Si se hubiese anclado buscando culpables por su situación; pensando que por el gobierno, que si mis padres, que si las oportunidades que no tuve, que si mis circunstancias? Si hubiese posado su vida preguntándose ¿por qué a mí? ¿O simplemente se hubiera cruzado de brazos esperando el resto de los palos que le caerían, aceptando su situación presente como su realidad de vida?

Hoy no tendríamos a un cantante exitoso, con tres GRAMMY ganados y lo mejor de todo, agradecido con Dios, por estar donde está.

La vida nos presenta diversas situaciones, muchas de ellas inesperadas y traumáticas; nos enfrentamos a la pérdida de un ser querido, a un divorcio, una separación dolorosa, al abandono de nuestros referentes, a un fracaso laboral, pérdidas materiales o la enfermedad terminal de alguien a quien amamos. En fin, no son pocas las veces que nos toca derramar lágrimas por el dolor que cada una de ellas ocasiona, siendo totalmente valido. Es normal que tengamos que vivir un duelo por una pérdida o una separación, que sintamos tristeza, impotencia o frustración. ¿Pero entonces, donde está el problema? Veamos:

  • EL VICTIMISMO. Es un modelo de conducta que asumen algunas personas ante una  determinada situación, relacionándose frecuentemente desde su papel de víctima, sacrificada, o sufrida. Estas personas se comportan como si estuviesen atadas de pies y manos sin poder hacer nada, o buscar ayuda para mejorar la situación, se queja, pero sigue girando sobre el mismo ladrillo, culpa a los demás de su situación y no asume ninguna responsabilidad; se ve a sí misma como la única persona que soporta las intemperies de las circunstancias. Por ejemplo, en la pareja, con los hijos, e incluso en un círculo de amigos.

Normalmente, las personas ancladas en un victimismo crónico, no avanzan, no crecen, no se desarrollan, evitan cualquier posibilidad de mejora. Pueden presentar estados ansiosos o depresivos, ya que al no intentar cambiar o salir de tal situación frustrante o dolorosa, se recogen en la queja, la culpa hacia los demás y se declaran impotentes.

CARACTERISTICAS DE UNA PERSONA VICTIMISTA.

  • Se quejan constantemente de todo
  • Intentan presentarse ante los demás como las personas sufridas y causar lastima
  • Culpa a los demás de lo que le pasa, pero no asume que también ella o él pueden tener responsabilidad
  • No suele pedir perdón o disculpas, puesto que son los otros los que deberían disculparse con ella o él
  • Perciben la vida como si todo estuviera en contra; no son capaces de visualizar las oportunidades
  • Piensan de ellos mismos y de los demás, en forma muy negativa
  • Entre otras.

SE PUEDE SALIR DEL VICTIMISMO?

Por supuesto que sí. Si es tu esposo/a, un hijo/a, tus padres, un amigo/a, o tú mismo/a… la persona que está anclada en el papel de víctima, puede que estas pautas te sean de ayuda:

  • Evita criticarle, juzgarle o culparle por lo que siente
  •  Evita reafirmar su rol de victima  (Ej. si verdad, que pobrecillo eres, no es para menos que te sientas así…)
  • Escucha activamente, lo que le hace sufrir, su malestar, lo que le agobia, y pregúntale serenamente, ¿qué puede hacer la próxima vez que le suceda esto? ¿Cómo cree ella o él, que podría mejorar su situación? ¿Qué acciones podría adaptar para salir de esa situación?
  • No le des soluciones, a lo mucho, puedes sugerir alternativas de mejora; permite que ella o el encuentre dentro de si las respuestas, es capaz de hacerlo
  • Refuerza sus pequeños logros y avance.
  • Sugiérele asertivamente ayuda profesional, le vendrá muy bien en estos casos.

2. ACTITUD PROACTIVA

Si recordamos la historia de Alex Campos; el adopto una actitud proactiva en sus circunstancias. Buscó las oportunidades de mejora, potenció su talento, construyo redes de personas que lo impulsaran en sus sueños, y descubrió en sí mismo todo lo que era capaz de hacer por la gracias de Dios en él.

PROACTIVIDAD. En pocas palabras, la proactividad es la que te impulsa a buscar cambiar aquello que no te gusta, hacer las cosas por iniciativa propia, y buscar siempre las oportunidades de mejora.

CARACTERISTICAS DE UNA PERSONA PROACTIVA.

  • Asume la responsabilidad de sus actos. Si se equivoca, sabe pedir disculpas y no repetir acciones que dañan
  • Por muy difícil que sea la situación, su enfoque está puesto en cambiar, salir o mejorar la circunstancia actual.
  • Se forma y se informa en la búsqueda de nuevas oportunidades de mejora
  • Utiliza la visualización para proyectar nuevos escenarios en su vida. (Por ejemplo; aunque no tenga el dinero para esa empresa que quiere crear, la visualiza como si ya la tuviese, y se enfoca en trabajar duro para lograr su meta)
  •  No le teme a los nuevos desafíos, acepta puestos de responsabilidad con la confianza que tiene en sí mismo/a, asume retos poco convencionales y se proyecta hacia el futuro con una visión clara y objetiva
  • Es resolutivo, no se ancla en el problema, busca soluciones en lugar de anclarse en la queja o buscar culpables.

EL VIAJE HACIA TU TRANSFORMACION.

Con independencia del contexto del que vengas, déjame decirte que la decisión de transformar tu presente y tu futuro, depende solo de ti, no de tus circunstancias. Somos tu y yo, los únicos que podemos decidir con que actitud afrontar determinadas situaciones que se nos presentan en la vida.

Cuando tenía siete años, me caí de un caballo, me quebré el brazo derecho hasta casi perderlo, y sufrí un golpe muy fuerte en la cabeza; los médicos de milagro no me amputaron el brazo, pero me dijeron que no podría estudiar debido al daño ocasionado por el golpe; sin embargo, un día decidí que pese a esa circunstancia, estudiaría mi carrera, y no permitiría que ese episodio de mi vida, me anclara. Me determiné que si iba a morir por estudiar, lo haría con gusto, pero no renunciaría a mis sueños; y aquí estoy escribiendo estas líneas para ti querido lector. (Y…por cierto, amo montar a caballo…)

Tú eres el capitán del barco, re-direcciónalo hacia el destino que deseas.

  • Enfócate en lo que deseas alcanzar.
  • Emprender
  • Estudiar una carrera
  • Crear tu propia empresa
  • Casarte
  • Conseguir un mejor puesto de trabajo
  • Relacionarte mejor con los demás…
  • Fórmate e infórmate en eso que quieres lograr.
  • Haz un curso de formación
  • Infórmate de las oportunidades de mercado
  • prepárate en nuevas tecnologías
  • Rompe tus limites
  1. Identifica las creencias que te han estado limitando
  2. Revisa tu actitud de afrontamiento ante situaciones difíciles
  3. Asume nuevos retos
  4. Actúa aunque tengas temor
  5. Busca referentes que hagan lo que tú quieres alcanzar…
  • Se consciente de tus habilidades y debilidades.
  1. En eso que eres bueno, que haces con naturalidad, que sabes hacer bien; son tus habilidades natas, poténcialas
  2. Aprende cosas nuevas que te servirán en tus metas a lograr
  3. Evita estancarte queriendo hacer cosas que no van contigo; por ejemplo, un deporte de riesgo que nunca has practicado, etc.
  • Incorpora valores en tu vida, que te aseguren tu éxito.
  1. Una buena actitud
  2. Perseverancia
  3. Pasión
  4. Enfócate
  5. Ser paciente
  6. Disciplina. Estar dispuesto a la renuncia para alcanzar tus metas
  7. Pro actividad.
  8. Confianza en ti mismo (y en Dios).

Estoy segura, que la mayoría de vosotros, habéis incorporado una actitud proactiva y resiliente, ante las adversidades de la vida, que en más de alguna ocasión nos ha tocado vivir. Si por un casual, no ha sido así, sé que a partir de hoy, asumirás el compromiso contigo mismo, de romper el ancla del victimismo, asumiendo la responsabilidad de nuestra vida, cambiando la queja, por el agradecimiento; la culpa, por mi parte de responsabilidad,  y mis circunstancias como una oportunidad de mejora.

Dios sabe por lo que has pasado, lo que has vivido y el dolor que cada una de esas circunstancias ha causado en tu vida; y estoy completamente segura que su deseo es que puedas salir de ahí, de ese estado de confort, donde no está pasando nada; y corras tras las bendiciones que Él tiene para tu vida. Por eso nos dice en Josué 1:9. Mira que te mando que te esfuerces, y seas muy valiente, no temas, ni desmayes, porque YO estoy contigo donde quiera que vayas.

Es hora de encontrar esa página, donde vas a re-escribir el guion de tu vida. ¡Adelante!

Karla Mayorga

Coach de Liderazgo y Desarrollo Personal

Psicóloga Familiar y de Pareja.

Contacto. Mayorgakar76@gmail.com


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