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Influencia, persuasión y manipulación (Parte 3)

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Manipulación

A diferencia de la persuasión, la manipulación no entiende de razones, no busca el bien de la otra persona sino el suyo propio. En muchos casos intenta hacerte creer que tú serás el único beneficiado.

Otra diferencia es que la persuasión puede aceptar un “no” como respuesta sin problemas, sin embrago, la manipulación sólo lo hará después de varios intentos y a regañadientes.

El problema resulta cuando la persona que manipula está convencida de que esta intentando persuadir a la otra persona con fines altruistas y en realidad lo que hace es sacar una ventaja.

No quiere decir que esa ventaja siempre sea intencional, sino que en la mayoría de los casos es tan imperceptible el beneficio que obtienen que ni ellos se percatan.

El clásico ejemplo de los padres

Creo que la mayoría hemos vivido alguna situación en la que tu madre o padre te viene a dar un consejito de forma tan insistente que te hace preguntarte por qué tanta persistencia.

Ellos lo hacen por nuestro bien, claro está, pero muchas veces no se dan cuenta que su necesidad de protegernos y mantenernos seguros es más por su tranquilidad que por nuestro beneficio, ya que hay cosas que solo se aprenden cometiendo errores.

Es algo normal querer proteger a tu hijo, pero si no lo dejas cometer sus propios errores le estarás haciendo mal y el único beneficiado serías tú por sentir que cumples con proteger a los tuyos.

La manipulación en la biblia

Haciendo la tarea, buscando bases sólidas en qué fundamentar lo que te estoy diciendo (como siempre lo hago), encontré que en la Reina Valera de 1960, la versión más clásica de la biblia, no aparece esta palabra ni una sola vez, pero la palabra que sí aparece y que tiene una estrecha relación con la manipulación es “presión”.

Una historia de manipulación que muchos conocemos es la de Sansón. Aquí tenemos los dos ejemplos perfectos.

Sansón y sus padres

Por un lado, cuando Sansón les declaró a sus padres que quería a una filistea por mujer, a ellos no les hizo ninguna gracia e intentaron persuadirlo.

Sin embargo, si le hubieran insistido y presionado (manipulado) para desistir de ello, hubieran interferido con los planes de Dios, como lo muestra en Jueces 14:3 a continuación:

Y su padre y su madre le dijeron: ¿No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo nuestro pueblo, para que vayas tú a tomar mujer de los filisteos incircuncisos? Y Sansón respondió a su padre: Tómame esta por mujer, porque ella me agrada.

Mas su padre y su madre no sabían que esto venía de Jehová, porque él buscaba ocasión contra los filisteos; pues en aquel tiempo los filisteos dominaban sobre Israel.

Sansón y Dalila

En este caso, ella lo manipula y ejerce tanta presión sobre él que consigue que le revele cuál es el secreto de su fuerza.

A Dalila le es prometido un pago, así que de persuasión nada. Manipulación pura y dura: “Y vinieron a ella los príncipes de los filisteos, y le dijeron: Engáñale e infórmate en qué consiste su gran fuerza, y cómo lo podríamos vencer, para que lo atemos y lo dominemos; y cada uno de nosotros te dará mil cien siclos de plata” Jueces 16:5

Hoy en día esos mil cien siclos equivalen a €9.279,6 pero piensa que ellos dijeron “cada uno de nosotros”.

El peligro más grande

Yo creo que en un principio a Sansón le hacía gracia que intentaran conocer el secreto de su fuerza, el problema llegaba cuando su amor por Dalila era cuestionado. Ella tenía gran influencia sobre él y por eso consiguió manipularlo reclamándole que porque no la amaba no le declaraba la verdad de la fuente de su fuerza.

Este tipo de manipulación tristemente se ve hasta el día de hoy “no haces tal cosa o tal otra porque no me amas, no valgo nada para ti”.

Te voy a decir algo que puede ser difícil de asimilar si no tienes cuidado y diferencias bien la persuasión de la manipulación. La persona a la que intentas hacer cambiar de parecer te ama.

Si tú crees que estas persuadiendo, pero en lugar de eso estás manipulando y peor aún, si no sabes cuándo parar puede ocurrir lo que le pasó a Sansón en el versículo 16 del capítulo 16: “Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia.

Creo que es algo muy serio en lo que todos, sin excepción alguna, podemos caer, ya que lo único que necesitas es tener influencia sobre otra persona. Es por esto que la influencia es un arma poderosa, como vimos en la parte 1 de esta serie de artículos.

Somos tremendamente bendecidos por tener al precioso Espíritu Santos para guiarnos. Sólo debemos asegurarnos de estar escuchando su voz en lugar de la nuestra o la del diablo.


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