web analytics

¿Eres feliz?

Comparte la noticia

Muchas veces he oído la frase “Dios quiere que seas feliz” y me ha llevado a pensar: sí, pero no.

“¡Oh que horror lo que estás diciendo!”. Piensa en esto, Jesús no solo vino a cumplir la ley, Él tenía un propósito más grande: salvar a la humanidad. ¿Le causó felicidad ir a la cruz? No lo creo. De hecho, sabemos que pidió pasar de la copa. Él nos dejó un ejemplo a seguir.

Juan 15:10-11 “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.”

Ser feliz como tal no debería ser un fin, sino un camino. Sería ilógico pensar que la felicidad en el cristiano debe ser algo 24/7 porque Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti” (Isaías 43:2). No dice “si pasas”, dice “cuando pases”, es decir que sí o sí vas a pasar.

Vivir con gozo

Creo que hemos cometido varios errores al hablar de ciertos conceptos y darles una connotación negativa. Por ejemplo, los fracasos no son malos, nos enseñan cómo no hacerlo, el temor a lo desconocido te da la posibilidad de ser valiente y la paciencia sólo se cultiva con pruebas.

No es nada lindo de vivir lo que estoy diciendo, pero no deja de ser una realidad.

Aprendamos a vivir agradecidos por las “pequeñas” cosas. Yo obviamente ya lo sabía, pero pude aplicarlo de una forma real y tangible hace muy poco. Luego de ducharme unos meses con agua fría (incluido el crudo invierno) agradezco por cada gota de agua tibia que roza mi piel. No lo estaba valorando como yo creía.

Te voy a ser sincera. Lloré. Le reclamé a Dios que yo era su hija. Algo que parece tan básico, una ducha. Lloré mucho. ¿Sabes qué me contestó? “Cuando pases por las aguas frías yo estaré contigo.” No, es broma, lo siento, no puede resistir la tentación.

No ser felices no es algo malo

Me recordó al menos a aquellas personas que ni siquiera tienen agua, cuánto más los que no tienen qué comer, los que no tienen techo, los que padecen enfermedades, problemas familiares y bueno, muchas cosas más. Pero sobre todo me recordó a Pablo escribiendo esas cartas desde la cárcel. El hombre por el que hoy conocemos a Jesús, el que llevó el evangelio. ¿Se ducharía con agua tibia en la cárcel? No lo creo.

Tenemos un propósito, podemos vivir con gozo si guardamos los mandamientos de Jesús, pasaremos por pruebas, no seremos felices, pero nuestro gozo será cumplido.

Te has sentido incómodo ante la pregunta “¿Eres feliz?” Yo sí. “Si digo que sí, no es cierto porque no estoy donde quiero estar, pero si digo que no soy mal agradecida por lo que ya tengo y bla bla bla”.

No ser felices no es algo malo, creo que es todo lo contrario, porque cuando no eres feliz, Dios te está puliendo para pasar al siguiente nivel.

Por cierto, luego de esa pequeña charla con Dios empezó a salir agua caliente. No, lo siento, otra broma. Me seguí duchando con agua fría, pero cantando a los gritos canciones que exaltaran el nombre de Dios porque Él es digno de ser adorado en todo tiempo. Nota: en su mayoría canciones de salsa o merengue, no son mis favoritas, pero calientan el cuerpo (por si algún día te toca esta prueba a ti 😉).


Comparte la noticia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *