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El cielo no es lo que esperaba

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Recientemente he escuchado una prédica sobre el cielo que realmente me impactó y me gustaría que reflexionemos juntos al respecto.

¿Qué idea tienes del cielo?

La pregunta es muy específica. Podrías decirme lo que sabes sobre el cielo, lo que dice la biblia o lo que te han dicho sobre él, pero estoy muy interesada en la idea que tienes sobre ese lugar al que vamos a ir cuando llegue el momento.

Llevo en la iglesia más de 20 años. Crecí en ella y eso hace que tenga mucha información. No digo que lo sepa todo sobre el cielo, sino todo lo contrario, me han alimentado con tantos puntos de vista, tantos testimonios de personas que estuvieron ahí y tanta sabiduría, teorías y sobre todo ideas que sin darme cuenta, terminé en un punto en el que no sabía realmente lo que significaba ese lugar para mí.

“En el cielo vamos a estar adorando todo el tiempo” “¿si no te gusta el tiempo de alabanza y adoración en la iglesia qué vas a hacer en el cielo?” “vamos a tener cuerpos nuevos” “no vamos a engordar”.

Mi alarma sobre este tema se encendió en junio del 2020, durante una enseñanza sobre el apocalipsis, cuando la expositora dijo: “personalmente pienso que hay mucho más que ver, que no vamos a estar allá (en el cielo) alabando solamente, yo creo que vamos a trabajar en el cielo, hay más universos que éste”.

La idea preconcebida

Creo que todos, salvando algunas diferencias, tenemos “esa” idea preconcebida de que el cielo es un lugar hermoso, lleno de paz, luz y gozo y no estoy diciendo que no lo sea.

Yo puedo imaginarlo como un lugar en el que la luz es tan brillante que se puede ver una leve pero constante gloriosa neblina con partículas de polvo a contraluz por todos lados. Veo cómo una suave briza mueve la vegetación llena de colores vivos. Imagino un cuerpo glorificado resplandeciente, sano, fuerte y sensible. Sentirse completo, victorioso, recompensado, el saber que has llegado a la meta. Ver que todo lo que está a tu alrededor es perfecto. ¿Flotar? ¿Volar quizás?

Bueno, eso es lo que yo me puedo llegar a imaginar de forma general que la mayoría de las personas compartirían conmigo. Hay muchas cosas más en mi mente que si las dijeras morirías de risa o pensarías que estoy loca. Pero a donde quiero llegar es a esa idea a lo Hollywood que tenemos en general.

¡Llegamos al cielo! Todo muy lindo, pero ¿qué vamos a hacer en el cielo? Porque una semana de descanso, un mes, un año sabático, genial, pero toda la eternidad de flotar y adorar, adorar, adorar y adorar, que está muy bien, a mí me encanta adorar, pero es ahí cuando entiendo que la mayoría de las personas piensen en el cielo como un lugar aburrido.

¿Te irías al cielo ya mismo?

Piensa en esto: Si tan bueno es ¿por qué la mayoría de la gente no tiene ese deseo ferviente de llegar a ese lugar? Quizás tu respuesta sea “me voy ya mismo”. Yo no lo pensaba así. Vamos, todos queremos ir al cielo, porque la otra dirección es el infierno y no queremos ir ahí.

Puede que pienses, “pero quiero terminar mi carrera” “quiero tener hijos” “hay tanto que tengo que hacer” “mis familiares aún no son salvos” “quiero ver crecer a mis hijos” “qué pasa con mi llamado” “soy demasiado joven” “tengo personas que dependen de mi”. Yo también lo pensé.

Entonces puede que llegues a la misma conclusión que yo: el cielo no es lo que esperaba. Gracias a Dios. Lo que es, no lo sé, ni lo sabré hasta llegar a él, pero lo que sí sé es que mi vida eterna comenzó el día en que le abrí las puertas de mi corazón a Jesús y este capítulo de mi vida es sólo el primero y algo que parece tan largo en realidad es muy corto.

Lo siento, no tengo las respuestas, pero me gusta saber que te interesan las preguntas, así que espero haber plantado una semilla de curiosidad y le pido a Dios que te de sabiduría.

Personalmente creo que en esta vida tenemos una gran comisión y que en el siguiente capítulo tendremos más comisiones.

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Mateo 28:19


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