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Siria: joven musulmana conoce a Jesús en sueños

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En el sueño, Hala*, vio a un hombre de blanco. También notó que le sangraban los pies y temía que los pies sangrantes pudieran presagiar una enfermedad o algún otro problema en ella. “Cuando me desperté, tenía miedo”, le dijo a Christian Aid Mission (CAM). «¿Me iba a pasar algo malo?».

Hala había visitado una iglesia varias veces por invitación de un misionero local, por lo que reconoció al Hombre de Blanco en su sueño como Jesús de Nazaret. En el sueño, la gente se apresuraba a unirse a una multitud en la cima de una colina. “Escuché una voz que decía: ‘Deja tus zapatos y ven’. Así que fui corriendo y descubrí que todos escuchaban a un hombre vestido con ropa blanca brillante parado en medio de la multitud”, comparte Hala.

“Alguien gritó y me dijo que me sangraban los pies. Cuando el hombre vestido de blanco escuchó eso, me miró. Justo en ese momento, me miré los pies y habían dejado de sangrar, toda la sangre se había ido. Entonces, miré al hombre vestido de blanco y vi que le habían empezado a sangrar los pies a Él”, añade Hala.

Después de despertarse, Hala buscó la Biblia que el misionero le dio y la abrió justo en Isaías 53,4-6: “Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó; fueron nuestros dolores los que lo agobiaron. Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios, ¡un castigo por sus propios pecados! Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados. Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz; fue azotado para que pudiéramos ser sanados. Todos nosotros nos hemos extraviado como ovejas; hemos dejado los caminos de Dios para seguir los nuestros. Sin embargo, el Señor puso sobre él los pecados de todos nosotros.”.

“Esa noche, entendí que en realidad la sangre que salía de mis pies era mi pecado, y Jesús tomó mi pecado”, dijo. A la mañana siguiente llamó inmediatamente al misionero, que también era de Siria, y le dijo que quería poner su fe en Jesucristo y aceptarlo como su Señor y Salvador. 

(*) Nombre modificado por razones de seguridad

Fuente: Impacto Evangelístico


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