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‘Dios y la droga’: dos historias de fe y esperanza

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El productor independiente Mario Ramírez publicó un documental que muestra las terribles consecuencias de involucrarse en el mundo de las drogas y cómo Dios puede restaurar las vidas de los afectados.

Las drogas, sus consecuencias y cómo dos personas pudieron salir de ese mundo, es el tema central de ‘Dios y la droga’, material audiovisual que ya tiene más de 3 mil visitas en YouTube desde su estreno el pasado verano.

Su creador Mario Ramírez explicó que al escuchar las historias de Francisco Leal y Lorena Montoya (ambos sobrevivientes del mundo de las drogas) sintió la obligación y necesidad de dar a conocer cómo estos habitantes de Villena le permitieron a Dios transformar sus vidas.

“Soy de Canarias y allí no había mucho trabajo luego de toda la situación que se generó por el COVID-19. Fui invitado con mi esposa a Villena donde reside mi amigo de la infancia Samuel Rodríguez, quien es también pastor de una iglesia en esa localidad. Nos fuimos con la intención de estar dos semanas en su casa y buscar mejores oportunidades. Al final por diferentes circunstancias permanecimos allí durante siete meses debido a la pandemia; en ese tiempo pude presenciar en lo que Dios hizo con estas personas”, comentó Ramírez.

Mario ya había tenido experiencia en las artes gráficas, pero jamás había incursionado en el mundo de los documentales. Dijo: “cuando llega la idea de plasmar en video estos testimonios surgen dudas sobre si tenemos lo necesario. Al final me pregunté, si no lo hago yo, ¿quién lo va a hacer? tengo cámara, un ordenador, micrófono, no son los mejores equipos, pero tengo los testimonios. Dios ya me puso las personas allí, pues vamos a hacerlo”.

Dios y las drogas

El documental inicia con una Lorena llorando en cámara y diciendo: “A mi marido lo dejaron en un maletero de un coche, y hasta los dos meses no lo encontraron”. Por otra parte, aparece un Francisco visiblemente afectado diciendo “en total, por eso pasé 24 años en prisión”. Dos historias diferentes con algo en común, Dios y las drogas.

Con esta introducción, el espectador se pregunta, ¿Qué pasó? ¿Cómo estas dos personas llegaron a tal punto? Las respuestas son halladas a medida que transcurren los minutos del video. Mario profundiza en las historias de cada individuo para conocer su pasado, contexto y razones de cómo fueron cayendo sin darse cuenta en este mundo de muerte y destrucción.

“Todo el mundo tiene una idea de lo peligroso que pueden ser las drogas, pero cuando te lo cuenta alguien, es cuando realmente puedes entenderlo mejor. Yo no imaginaba que el daño fuera tan profundo”, señaló Ramírez.

Una iglesia valiente

Otro de los elementos incluidos en este documental de 36 minutos es el testimonio del pastor Samuel Rodríguez, necesario para entender como estas personas lograron conocer a Dios a través de la iglesia.

“Siempre he querido ser Pastor. Me casé, tuve a mi hijo y luego tuvimos la oportunidad de venirnos a Villena. Yo tenía una percepción de como llevar una iglesia en cierto lugar y era totalmente errónea. Fue aquí que aprendí a ser verdaderamente un pastor” narra en el documental Rodríguez.

En el video, Samuel explica como se llena de valor e invita a los servicios a personas que han estado involucradas en el mundo de las drogas. Dijo “Dios quiere a esas personas dentro de la iglesia y gracias a Él, lo hemos conseguido. La gente me pregunta ¿Qué hace esa persona en la iglesia? yo les digo, Jesús fue quien lo trajo y lo importante es que están cambiando sus vidas”.

Mario Ramírez manifestó sentirse orgulloso de su amigo. “Él tomó ese compromiso y pese a su juventud, Samuel es determinado a no dejar a Dios en un rincón, en lo secreto. El es consciente de los riesgos, incluso los describe en el documental. Yo aprendo de él. Mi fe aumentó con esta experiencia” enfatizó.

Una invitación

El productor audiovisual, también explica que en Villena estas historias ya se conocen y son cotidianas, sin embargo, para el que no las ha escuchado, son testimonios extraordinarios que ayudan a transformar vidas.

“Yo siempre he estado en iglesias. Una cosa es conocer el mundo de Dios y otra cosa es tener un encuentro personal con Él. Dios es una ficción para mucha gente hasta que se convierte en su única realidad. Puedes creer lo que quieras, pero estos testimonios son una prueba de lo que hace el Señor” resaltó.

Rodríguez comenta que “hay muchos casos, no solo historias vinculadas con las drogas, Dios nos está invitando a sacar algo positivo de esas experiencias y hablar sobre como Él transforma día a día nuestras vidas”.

Fuente: Protestante Digital


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