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Algo está cambiando en Uzbekistán

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El Estado, conocido por sus restricciones contra la libertad religiosa, ha permitido el registro de más de 50 iglesias.

Uzbekistán, un país en la región de Asia Central con 33 millones de habitantes, hace tiempo que es conocido por sus restricciones en materia de libertad religiosa y otras libertades. Pero algo está cambiando, según observa Johannes Reimer, director de la Red de Paz y Reconciliación de la Alianza Evangélica Mundial (WEA, por sus siglas en inglés), que trabaja junto a los evangélicos del país.

No solo decenas de iglesias han sido legalizadas, sino que las autoridades también están reconociendo su implicación frente a retos sociales, como su capacidad de respuesta ante el último desastre natural. Reimer ha compartido acerca de las posibilidades de formación y la unidad que están experimentando las iglesias en el país, a pesar de su fragilidad económica.

Pregunta: El último informe de libertad religiosa de la Comisión Internacional de Libertad Religiosa de Estados Unidos (USCIRF, por sus siglas en inglés) dice sobre Uzbekistán: “A lo largo de 2019, el gobierno ha hecho cumplir de forma satisfactoria una prohibición a las autoridades policiales que asaltan y hostigan a las comunidades religiosas (…) [el país] ha continuado mejorando su libertad religiosa”. ¿Esto ha sido una realidad tangible para los evangélicos sobre el terreno?

Respuesta: Sí. El gobierno ha registrado 54 iglesias cristianas de diferentes denominaciones e incluso ha apoyado el compromiso público de cristianos activos. Se ha invitado a algunos pastores a unirse a comités de escuelas públicas y su compromiso es muy elogiado.

P: En septiembre de 2019, las iglesias en Uzbekistán pudieron formar una Alianza Evangélica. ¿Por qué esto es un logro importante para el país?

R: Lo es en dos sentidos. Primero, esta es la primera vez que evangélicos de dieciocho denominaciones se han unido alrededor de cuestiones como la colaboración entre iglesias, la oración, el evangelismo, la educación y el compromiso público. A menudo, esas iglesias han seguido los patrones de los modelos ruso, occidental y coreano. La nueva unidad plantea de forma enfática la cuestión de la contextualización y la indigenización, sin las cuales el crecimiento efectivo de la iglesia no sería posible. 

En segundo lugar, la Alianza forma una voz fuerte de la unidad protestante y evangélica ante el público, y crea visibilidad mejorando la apariencia pública y, potencialmente, el evangelismo. 

P: ¿Cómo es una iglesia evangélica típica de Uzbekistán?

R: Los evangélicos en Uzbekistán están divididos en 20 denominaciones y subdenominaciones. Además de las iglesias tradicionales de la época soviética, como la bautista y la pentecostal, que son de en su mayoría rusohablantes, los nuevos grupos incorporan a muchos nativos asiáticos, como kazajos, uzbekos, karakalpakos, tayikos, turkmenos, tártaros y otros. 

También la mayoría de población nativa coreana en el país ha sido alcanzada con el evangelio. En varios lugares se han formado grandes iglesias presbiterianas coreanas. En total, solo 54 iglesias de los cientos que existen se han podido registrar oficialmente.

P: Las inundaciones a causa de las fuertes lluvias han sido un problema en Uzbekistán últimamente. ¿Cómo han contribuido los cristianos en las labores de ayuda?

R: El gobierno ha animado de forma oficial a los cristianos a unirse a las respuesta nacional ante el desastre. Esto nunca había sucedido antes. Cientos de voluntarios de iglesias de todo el país, y coordinados por la Alianza Evangélica de Uzbekistán, han provisto de ropa, colchones, comida y artículos de higiene personal a los damnificados. También se ha formado un número de equipos de consejería para proveer asistencia psicológica a las familias. Por ahora, sin embargo, muchas iglesias están sin recursos y necesitan ayuda de la comunidad evangélica global. 

Algo está cambiando en Uzbekistán

Samarkand, en Uzbekistán./JK Baseer, Unsplash CC

P: Una de las acciones clave para ayudar a un movimiento de iglesias cristianas a empezar en un país en el que no ha habido libertad religiosa durante mucho tiempo es la formación y la capacitación de los creyentes. ¿Puedes ofrecer ejemplos de cómo está sucediendo esto en Uzbekistán estos días?

R: La mayor parte de la formación se da a través de una red fuerte de discipulado. Hay un seminario teológica oficialmente registrado en Tashkent, dirigido por la Iglesia Presbiteriana Coreana. Un grupo de pastores de otras denominaciones también han sido formados aquí. Pero la formación más esencial es la informal. La WEA impulsa ese patrón de formación y busca proporcionar literatura y materiales de formación.

P: ¿De qué forma ha sido una herramienta la Red de Paz y Reconciliación que diriges para ayudar a las iglesias en Uzbekistán a unirse para marcar la diferencia en el país?

R: La Red de Paz y Reconciliación inició seminarios informales de formación sobre consejería, transformación y evangelismo/reconciliación hace dos años. Los consejeros involucrados en el asesoramiento en emergencias también han sido formados por la Red de Paz y Reconciliación. También estamos ayudando en la formación de líderes cristianos. 

P: ¿De qué manera pueden los cristianos en otras partes del mundo orar por Uzbekistán y, en general, por la región de Asia Central?

R: Asia Central, en general, afronta un despertar espiritual increíble. Masas de personas se vuelven a Dios en busca de respuestas después de que la ideología atea en el pasado y la infiltración del islamismo radical después del colapso de la URSS hayan dejado a muchos sin esperanza. Orad por valentía para testificar el poder del evangelio a través de la vida, el trabajo y las palabras. Orad por el estatus económico de los cristianos A menudo son los más desfavorecidos de sus países. Orad por  un liderazgo apostólico fuerte en las iglesias y para que la unidad se mantenga.

Fuente: Protestante Digital


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